17 de diciembre de 2006

POR ANTONIO AGUIRRE, POR LA LIBERTAD

Antonio Aguirre, durante más de un cuarto de siglo perteneciente a la cúpula del PSE, va a ser expulsado del partido por “indisciplina reiterada”, “menoscabar los cargos públicos socialistas”, “utilización del nombre del partido para lucro personal” y “actuación en contra del PSE”.

En un acto de “democracia interna, libertad y dignidad”, los socialistas vascos se van a cargar a uno de los que discrepaban con la política pactista con ETA con fines electorales. Si las bases socialistas del País Vasco no detienen estas purgas, eclipsadas por el huracán nacionalista de Patxi López, del democrático PSE no van a quedar ni las pegatinas, desintegradas ante el avance del “todo vale para ganar votos”. Prometiendo paces falsas, acuerdos a espaldas de las víctimas y libertades oprimidas el PSE cree que mejorará resultados, incluso que gobernará con Batasuna.

Pero, que no olviden que la violencia callejera nunca ha cesado ni el chantaje a los empresarios vascos tampoco. Cuando los terroristas incendian un autobús o amenazan a los “demócratas”, la sociedad vasca sufre las consecuencias, porque los guardaespaldas y las reparaciones los pagan los vascos con sus impuestos. Y hay que sumarle los daños morales y psicológicos. En definitiva, el terrorismo afecta a todos los vascos, no sólo a los del PP.

En estas líneas, quiero mostrar mis más sincero apoyo a Antonio Aguirre por su lucha diaria por la libertad y la dignidad de los vascos y de todos los españoles. Esto, lo saben muchos miembros del PSE, a los que hago un llamamiento para que se reafirmen en el “Pacto por las libertades y contra el terrorismo” que firmaron no hace mucho Zapatero y Fernández de la Vega.

Antonio Aguirre, en su condición de socialista vasco, ha demostrado que en el PSE no hay libertad de expresión. Que no todos comparten los decretazos nacionalistas de su partido y que muchos menos han olvidado a sus compañeros y amigos asesinados por defender simplemente una convivencia cívica en paz y libertad. El nuevo País Vasco, que quieren construir unos pocos, crea ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Antonio Aguirre era un ciudadano de segundo, por ello incomodaba al PSE.

¡Bravo por Antonio! ¡Bravo por la libertad!

3 comentarios:

Carmen dijo...

Cesar:

Llevaba varios días intentando sacar un poco de tiempo para dedicarle a unas palabras a Antonio Aguirre, por el ejemplo de integridad, valentía y fortaleza que nos está dando a todos nosotros; así que aprovecho tus palabras para suscribir todo lo escrito

Un abrazo fuerte Antonio

Carmen L de G

Huber dijo...

Algún día alguien tendrá que reconstruir el PSOE y entonces, el ejemplo de Antonio Aguirre, Nicolas Redondo, Gotzone Mora y de otros como ellos será lo que salve al socialismo español.

kchorra dijo...
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