17 de julio de 2007

El circo de Navarra. Malabarismos entre Puras, Zapatero y Nafarroa Bai.

El ambiente era fenomenal. El circo lleno hasta la bandera. Payasos y trapecistas habían llevado al público hasta el número final, el ansiado momento de la verdad.

El director de pista, todo chaqueta roja y bigotazos anunció la actuación.

Silencio absoluto primero, redoble de tambores después. De repente se corrió el telón y una hermosa y joven señorita apareció tras las rejas de la jaula besando en plenas fauces al más terrible de los leones del África.

Cha-chaaannn

--500 Euros de recompensa para aquel de los miembros del público que se atreva a hacer lo mismo--anunció el Jefe de Pista.

Silencio absoluto entre el público.

--Vamos señores, que no se diga de éste pueblo que no hay valientes. 1000 Euros de recompensa.

En ese momento un señor descorbatado se levantó de su asiento, alzó timidamente la mano y dijo.

--Yo lo haré... pero sólo si se llevan antes al león.

El PSOE de Zapatero quiere alcanzar el poder en Navarra, besar a la chica, quitando antes de en medio a la fiera. En realidad no es necesario quitarla, basta con apartarla del foco de las cámaras y aceptar "Nafarroa Bai" como animal de compañía.

Zapatero ya tiene lo que quería: unas declaraciones de Nafarroa Bai tachándole de "poco fiable" y responsabilizándole a él de la no conclusión del pacto de gobierno nacional-socialista en Navarra.

Ahora, Jesús Puras "la avaricia rompe el saco" quiere además de besar a la chica quedarse con el circo. Propone un "gobierno de convivencia" en el que estén presentes todos los partidos.

Jugada redonda: nulo desgaste para él o Zapatero y legitimación de la presencia de los anexionistas vascos en el gobierno foral. Pocos días después de las próximas elecciones generales se presenta una moción de censura (que para eso la UPN, derecha lerda, les cedió gratis et amore la Presidencia del Parlamento) y el gobierno de convivencia es reemplazado por uno "de progreso" es decir de progreso hacia el Anschluss de Navarra por el nacionalismo vasco con los socialistas haciendo de alcahuetas y Puras en el papel de Karl Renner, el político socialista austríaco que apoyo con entusiasmo indescriptible la anexión de Austria por la Alemania nazi.

Envidiable.