27 de julio de 2007

Gabriel Cisneros ha muerto pero su ejemplo vivirá en nuestra memoria.


GABRIEL CISNEROS.
Luchador por la convivencia en libertad



Gabriel Cisneros ha fallecido hoy tras soportar, durante los últimos meses, una penosa enfermedad. Pese a ello, durante la última etapa de su vida participó en múltiples actividades cívicas y políticas, lo que, en el Foro Ermua, nos permitió contar con su conocimiento y su consejo. Por ello, desde el Foro Ermua no podemos más que mostrar nuestro agradecimiento y respeto hacia su figura, destacando su relevante papel político, tanto en la Transición como posteriormente, y enviar a su familia y a sus amigos más cercanos nuestra más sincera condolencia.



Gabriel Cisneros ha sido un ejemplo de político con sólidos principios morales capaz de orientar su acción a la resolución de los problemas y a la mejora de la convivencia. Formó parte de la ponencia para la redacción de la Constitución de 1978 y fue uno de los artífices de que ésta fuera un punto de encuentro y no de división entre los españoles. Ese espíritu de concordia que inspiró la Transición y que se plasmó en la Constitución fue para Gabriel Cisneros un elemento permanente de su actividad como diputado y ciudadano. Se enfrentó política, intelectual y físicamente a los terroristas y a las ideologías identitarias, negándose a cambiar tranquilidad por libertad. La grave enfermedad que le aquejó en sus últimos meses de vida no le impidió seguir trabajando para el bien público hasta el final.



Nunca se dejó llevar por la ambición personal o por el apego al poder ni abandonó los principios como guía para hacer política. Nunca dejó de lado sus responsabilidades ni olvidó que la función del político es resolver los problemas de los ciudadanos en lugar de crearlos.



El once de julio de este año, por decisión unánime del jurado, se concedió ex aequo el VII premio del Foro Ermua a la Convivencia Cívica a D. Gabriel Cisneros y a D. Jaime Mayor Oreja, como representantes del espíritu de los dos principales proyectos para la convivencia en España; el espíritu de la Transición y el espíritu de Ermua. Lamentablemente Gabriel Cisneros no podrá estar físicamente con nosotros en el acto de entrega del premio este próximo otoño, pero sí estará presente el ejemplo de una vida entregada al bien público y a la construcción de una convivencia basada en la libertad.



Ha muerto Gabriel Cisneros, pero su ejemplo seguirá en nuestra memoria.