19 de enero de 2007

Los que creemos en España

De entre todas las frases e ideas que se cruzaron en el debate parlamentario sobre el último atentado y la estrategia de lucha antiterrorista, creo que es posible destacar una de Rajoy, que será de todas ellas la que pasará a la Historia, porque inexorablemente se cumplirá: “Cuando se apaguen las luces y acabe la fiesta, el único aliado fiable que le quedará seré yo”. Y le faltó decir, aunque se sobreentendió: “y conmigo todos los que creemos en España”. Ahí estaremos, votantes o no del PP, los españoles, cuando haya que limpiar y reparar los destrozos. Porque, observen que todos los que apoyaron la imprecisa demanda de consenso del Presidente -PNV, CiU, ERC, EA- son los que aspiran a extraer réditos políticos del fin del terrorismo y de la búsqueda de la paz; los recolectores de nueces, como hace años se definió Arzalluz. Pero para entonces, cuando se apaguen las luces, Rodríguez Zapatero ya no será presidente del Gobierno. Quedarán sólo los restos de la fiesta.