22 de marzo de 2007

!Atrapado en la nieve!

El relato que nos hace Carmen de lo acontecido ayer en la Audiencia Nacional:


Diez y media de la mañana, entro por la puerta de la Audiencia Nacional, mi intención es acudir como público al juicio que se celebrará contra Arnaldo Otegui.


Primera sorpresa, me cruzo en la puerta con Jone Goiricelaia (abogada defensora de Otegui) y va sola. ¿Dónde estará Arnaldo?


Me dirijo a la sala donde debía celebrarse el juicio, me encuentro con muchos periodistas, y me informan de que Otegui se encuentra atrapado en la nieve a la altura de Álava. Sorpresa!! Mis sospechas se cumplen, Otegui no se sentará en el banquillo, porque está atrapado en la nieve.


Entro en la sala, abarrotada de periodistas, me llama la atención que aparte de los habituales en la Audiencia, hay mucho catalán. El tribunal sentado espera a que aparezcan tanto el Fiscal, como Jone y que expliquen que está pasando.


Después de unos minutos esperando, se dignan a aparecer. Puesto que me separa una mampara blindada no consigo oír nada. Por los gestos del presidente del Tribunal, interpreto que está enfadado y que le dice a la abogada que le da igual y que a las 4:30 se iniciará el juicio. Jone rápidamente saca el móvil, me imagino que para decirle a Arnaldo que ni de “coña” se libra de sentarse en el banquillo.


Salgo de la sala, me dirijo a uno de los periodistas con el que tengo cierta confianza (son ya muchos juicios) y me enseña el auto que ha dictado la sala. En el auto se específica que la Guardia Civil ha comprobado que las carreteras generales entre el País Vasco y Madrid no están cortadas, por lo que decreta la detención de Arnaldo Otegui y que sea inmediatamente conducido a la Audiencia Nacional para que se celebre el juicio a las 6 de la tarde.


En vista de que mi motivo para hacer “pellas” esa mañana está “atrapado en la nieve”, me voy a la Universidad.


A las 6 de la tarde me vuelvo a dirigir a la Audiencia Nacional, de camino me llaman por teléfono y me dicen que por la radio han dicho que ya le han detenido en su casa y que será trasladado a Madrid en avión.


Lo primero que pienso es: este “cachondo” ni atrapado en la nieve ni nada, este se ha quedado en casa y encima le pagamos el viaje en avión a Madrid…


Entro en la Audiencia junto a mi amigo periodista. Mientras el intenta informarse yo aprovecho para rematar un trabajo que tengo que entregar en la Universidad. De repente Jone aparece, dice que el tribunal le ha comunicado que el juicio se celebrará esa tarde, que la sala estará habilitada de siete de la tarde a doce de la noche. Igualmente informa acerca de que Otegui ya ha aterrizado en Madrid y con cara de enfado dice que todo esto le parece alucinante. Un pensamiento me viene a la cabeza: “Jone, a mi todo esto me parece alucinante también, Otegui debía de llevar bastante tiempo en la cárcel ya, y nos ahorraríamos tantas “pijadas” de nieves, bronquitis y lo que se os ocurra en cada momento.


A eso de los 20:44 Otegui llega a la Audiencia Nacional. Después de unos 15 minutos de espera, en los que interpreto que el juez le debe de estar echando una buena bronca por el numerito montado, nos permiten entrar en la sala.


Al entrar en la sala, veo que Otegui esta sentado en el centro de la sala franqueado por dos policías nacionales. Reconozco que me gusta la imagen.


Y empieza el esperpento. El Fiscal, el Sr Burgos, empieza su interrogatorio. El interrogatorio va dirigido a dejar claro que las declaraciones que hizo Otegui en el homenaje las hizo porque era un personaje público y que en ese momento era parlamentario, por lo que se trataron de declaraciones políticas. En ningún momento se hace referencia a que Olaia Castresana, era una etarra que murió mientras manipulaba explosivos. Lo máximo que dijo el Fiscal fue que Olaia era una militante activa de la organización armada. En este momento empiezo a ponerme enferma, no se si levantarme e irme, si levantarme y gritar sinvergüenza al fiscal, o quedarme sentada para ver el final del espectáculo. Opto por lo último y decido quedarme en la sala.


Tras media hora de interrogatorio, empiezo a dudar si me encuentro en una sala de la Audiencia Nacional o en un plato de televisión de la etb en el que se está haciendo una entrevista a Otegui y los fines que persigue la izquierda abertzale. Por fin termina el Fiscal y en el turno de la defensa, Jone no hace preguntas. No me extraña, no sería capaz de superar la defensa del Fiscal.


Pero lo mejor está por venir, en el momento de las conclusiones finales, el Fiscal anuncia que modifica las conclusiones provisionales y retira los cargos al acusado. Y pide poder explicar el porque. He de reconocer que en ese momento mi indignación es tal, que ya no soy capaz de escuchar ni una “chorrada” más y salgo de la sala. Tras unos minutos, consigo recomponerme un poco y vuelvo a entrar, justo en el momento en el que el Presidente le comunica a Otegui, que puesto que el Fiscal ha retirado los cargos, el Tribunal no tiene nada contre él y que se puede marchar. Son las 21:30


Salgo de la sala, y empiezo a pensar que la próxima vez que en la Universidad me hablen de Justicia, y de la independencia del poder Judicial, le haré un corte de mangas y por desgracia me tendré que reír.